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Patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla abandonado: el caso del nº 42 de la calle San Bernardo (Eduardo Gracera Gala)

Vista de un fragmento de la fachada sur del n. 42 de la calle San Bernardo.

Figura 1: Vista de un fragmento de la fachada sur del n. 42 de la calle San Bernardo.

La ciudad de Sevilla cuenta con un extenso patrimonio público. El Ayuntamiento de Sevilla, por no extendernos a la Junta de Andalucía y al Estado, es titular de más de 400 inmuebles de los cuales 373, exceptuando construcciones menores como kioscos, locales o garajes, están en propiedad del ente administrativo (1). Sin embargo esto no se refleja en el día a día. Muchas de estas edificaciones están abandonadas, en desuso, esperando… Deteriorándose poco a poco.

Este es el caso de la antigua escuela pública de la calle San Bernardo abandonada desde los 90. El edificio, el primer equipamiento público del arrabal de San Bernardo, es un perfecto indicador de la historia de los últimos 100 años de la barriada. En él se pueden leer las huellas que dejaron la línea del ferrocarril a Cádiz, las inundaciones provocadas por el Tagarete y la gentrificación del histórico arrabal.

Figura 2: Fragmento de la hoja 10 del “Plano para la zona de ensanche” de Sevilla del Instituto Geográfico y Catastral, 1928

La antigua escuela se sitúa en el barrio de San Bernardo, uno de los arrabales históricos de la ciudad. Históricamente fue un tejido urbano marginal, separado del núcleo de la ciudad por el arroyo Tagarete, que con frecuencia provacaría inundaciones, y más tarde por las vías del ferrocarril de la línea Sevilla-Cádiz.

La vida del lugar debía de ser bastante dura. A las inundaciones habría que sumarle los malos olores y suciedad, cuyos focos eran el propio arroyo, el Matadero, la cercanía de la cloaca del presidio de San Agustín y de las Reales Almonas y Fábrica de Salitre, y el ruido continuo de los disparos de prueba de la Fábrica de Artillería.

Ya en el segunda mitad del siglo XIX, la aparición de la línea del ferrocarril agravaría la situación de desconexión. Se eliminó el único puente de madera, que salvaba el Tagarete desde San Bernardo y se construyó un paso subterráneo a la altura de la escuela pública. Este túnel se vería afectado por la inseguridad, malos olores, suciedad y por las inundaciones habituales (2). Ya en el primer tercio del siglo XX la situación mejoraría con la intubación del arroyo y la construcción del puente diseñado por Juan Talavera y Heredia, que aún existe junto a la estación de bomberos. Es en este contexto de actuaciones de mejora donde habría que situar la construcción de las escuela pública de San Bernardo sobre un asilo para menores prostituidas.

La Exposición Universal de Sevilla en 1992 afectaría profundamente al arrabal. La línea de ferrocarril que había separado la zona respecto al antiguo núcleo de la ciudad se vería substituida por la línea subterránea que llegaría hasta la nueva estación de Santa Justa. Como consecuencia el suelo liberado sería objeto de una fuerte presión inmobiliaria y se inició un proceso de gentrificación en San Bernardo. La escuela que había variado ligeramente su uso a centro de formación permanente para adultos cerró, posiblemente afectada por el desplazamiento de población.

En 2005 el edificio vería reactivado su uso por iniciativa del movimiento okupa, pasando a denominarse CSOA Sin Nombre. Así la antigua escuela pasaría a formar parte de la red de ocio alternativo formado por las distintos centros okupas y similares hasta su desalojo definitivo en mayo de 2014.

Figura 3: Vista aérea en la que se aprecia en la esquina inferior derecha el edificio. Fotografía. Autor desconocido, 1990. Figura 4: El edifico y entorno en 1914. Plano. Rosa María Añón Abajas, 2005.

Figura 3 (izq.): Vista aérea en la que se aprecia en la esquina inferior derecha el edificio, 1990.
Figura 4 (dcha): El edifico y su entorno en 1914.

La escuela pública de San Bernardo, como ya se indicó anteriormente, se construyó sobre un orfanato para menores prostituidas que era gestionado por las Hermanas de la Caridad. El proyecto de reforma, de finales del siglo XIX, fue redactado por José López Sáez. Debido a diferentes avatares el proyecto no terminó de ejecutarse hasta 1908, año en el que empieza a funcionar como escuela pública. Posteriormente existe la hipótesis formulada por Rosa María Añón Abajas en su libro La arquitectura de las Escuelas Primarias Municipales de Sevilla hasta 1937 de una reforma del edificio encargada al arquitecto Juan Talavera y Heredia en 1914. Seguramente a esta reforma le sucedieron otras de poca importancia a lo largo de la vida del edificio.

 

Izq. Figura 5. Planta baja del edificio.  Ramón Balbuena, 1934. Cen. Figura 6. Planta alta del edificio. Ramón Balbuena, 1934.

Figura 5 (izq). Planta baja del edificio. Ramón Balbuena, 1934. Figura 6 (cen). Planta alta del edificio. Ramón Balbuena, 1934. Figura 7 (dcha). Alzado principal del edificio. Plano. Ramón Balbuena, 1934.

El proyecto de José López Sáez se sirve de un podio sobre el que se acoplan las piezas que alojan el programa. El podio servía tanto para defender al edificio de los desbordamientos del Tagarete como para darle mayor entidad al edificio, dignificándolo. Era la única construcción emblemática del arrabal junto a la Iglesia de San Bernardo y a parte de la fábrica de artillería. Además esta plataforma sería el único espacio de recreo  dispuesto para los alumnos que hasta que se colmataron el resto de parcelas circundantes aprovechaban esos vacíos como espacios de juego.

En la fachada principal que da a la calle San Bernardo se lee perfectamente la disposición programática. El cuerpo principal aloja las comunicaciones, espacios de servicio y alojamiento de los profesores, en la planta alta. Los otros dos cuerpos menores corresponden a las aulas que en principio fueron solo cuatro, compartimentandose en seis en una de las reformas. Esta reforma implicaría la abertura de lucernarios en sendos cuerpos.

Las fachadas laterales recibieron un tratamiento similar al de la fachada principal, hay que pensar que en su origen la fachada sur estaba mucho más abierta al espacio público que ahora. No obstante la fachada trasera, orientada a las vías del tren, pierde el orden ortogonal adaptándose al límite marcado por el trazado ferroviario. Con la eliminación del tendido ferroviario en los años 90 esta fachada, hasta entonces la trasera, la fachada pobre, adquiere una importancia que rivaliza con la principal. Además la nueva alineación surgida de la abertura de la nueva calle Juan de Mata Carriazo ofrece un espacio desde donde intervenir en un edificio, que desde hace años presenta un estado lamentable, un espacio desde donde coser definitivamente este límite del antiguo arrabal a la ciudad.

Figura 8. Planta baja del edificio.

Figura 8. Planta baja del edificio.

La iniciativa okupa ha logrado ralentizar el deterioro de este edificio y, lo que es más importante, ha conseguido mantenerlo vivo en el imaginario de un colectivo importante de gente, pese a sus roces con algunos vecinos, con muy pocos medios. Ya casi han sido erradicados en la ciudad estos espacios de ocio alternativo. Seguramente la alternativa de conservarlos hubiese acabado con buena parte de su atmósfera al institucionalizarlos y así preservar la convivencia con el resto de ciudadanos que pudieran verse afectados. Aún así es una alternativa deseable a la total desatención que sufre el colectivo joven empujado casi en exclusiva a consumir en bares, pubs y discotecas legalmente o, ilegalmente, en la calle.

Por otra parte, este tipo de acciones okupas ponen de manifiesto las limitaciones y falta de voluntad de la administración municipal para con respecto al importante patrimonio inmueble que dispone. ¿Por qué es necesario un desembolso importante de dinero para mantener con actividad los edificios? ¿Tan ventajoso es mantenerlos cerrados a la espera de que los estragos del tiempo hagan una mella insalvable? Es difícil pensar en esta forma de actuar con buena conciencia. Más aún observando como este patrimonio se está concesionando a una iniciativa privada cuyos proyectos no parecen estar a la altura.

Llegados a este punto puede sentirse cierta impotencia por una sociedad civil que en buena medida no se involucra salvo en dos semanas al año, imaginando si este esfuerzo siguiera existiendo en tal cantidad el resto de semanas.

Izq. Figura 9. “Cristo de San Bernardo. Estampa de barrio con solera”.  Joaquín Gómez, 2006. Der. Figura 10. Fotomontaje elaborado a partir de “Cristo de San Bernardo. Estampa de barrio con solera”.

Figura 9 (izq). “Cristo de San Bernardo. Estampa de barrio con solera”. Joaquín Gómez, 2006.
Figura 10 (dcha). Fotomontaje elaborado a partir de “Cristo de San Bernardo. Estampa de barrio con solera”.

 

Eduardo Gracera Gala
[Estudiante LAE (2013/14)_ETSA Sevilla]
Acceso a su blog personal:
eltiemposeconvierteenespacio.tumblr.com 

 

Notas:
(1) Según la relación de bienes inmuebles del Servicio de Patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla. Extraído de: http://www.sevilla.org/ayuntamiento/areas/area-de-hacienda-y-administracion-publica/servicio-de-patrimonio/relacion-de-bienes-inmuebles.
(2) Una entrada de un blog describe cómo era el paso subterráneo. Extraído de: http://voladizodegolsur.blogspot.com.es/2010/11/el-tunel-de-san-bernardo.html.

 

Referencias bibliográficas:

AAVV. “Diccionario Histórico de las Calles de Sevilla, Consejería de Obras Públicas y Transportes”, Sevilla, 1993

Añón Abajas, Rosa M., “La arquitectura de las Escuelas Primarias Municipales de Sevilla hasta 1937″, Universidad de Sevilla-Consejería de Obras Públicas y Transportes, Sevilla, 2005.

Balbontín de Arce, Tomás, Sevilla 1992: crónica de una transformación urbana, Gerencia Municipal de Urbanismo, Sevilla, 1991.

Díaz Parra, Rubén Ibán, “Procesos de gentrificación en Sevilla en la coyuntura reciente. Análisis comparado de tres sectores históricos: San Luis-Alameda, Triana y San Bernardo (2000-2006)” en Scripta Nova Vol. XIII, n. 304, Universidad de Barcelona, 10 de noviembre de 2009.

Plan Especial de Protección del Sector 12 San Bernardo, Gerencia de Urbanismo de Sevilla, 1995. http://www.sevilla.org/ayuntamiento/areas/area-de-hacienda-y-administracion-publica/servicio-de-patrimonio (consultado el 2/5/2014).

 

Créditos imágenes:

Figura 1. Fotografía. Elaboración propia, 8 de marzo de 2014.
Figura 2. Imagen extraída de: http://www.sevilla.org/urbanismo/publicaciones/CartotecaEnsanche1928.asp (consultado por última vez el 20/03/14).
Figura 3. Fotografía. Autor desconocido, 1990. Extraída de: Balbontín de Arce, Tomás, “Sevilla 1992: crónica de una transformación urbana”, Gerencia Municipal de Urbanismo, Sevilla, 1991.
Figuras 4, 5, 6 y 7. Extraídas de: Añón Abajas, Rosa M., “La arquitectura de las Escuelas Primarias Municipales de Sevilla hasta 1937″, Universidad de Sevilla-Consejería de Obras Públicas y Transportes, Sevilla, 2005.
Figura 8. Imágen extraída de: “Plan Especial de Protección del Sector 12 San Bernardo”, Gerencia de Urbanismo de Sevilla, 1995.
Figura 9. Fotografía extraída de: http://www.panoramio.com/photo/264441 (consultado por última vez el 21/2/14)
Figura 10. Elaboración propia, 20 de febrero de 2014.

Marta Donadei

Personal Investigador en Formación (Plan Propio) dentro del DEGA. Alumna del Programa de Doctorado en Arquitectura de la Universidad de Sevilla.

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